domingo, 29 de noviembre de 2015

PALABRAS FINALES Y HOJA DE VIDA MILITAR DEL AUTOR

A LA DIVISIÓN VILLEGAS-CAMUS

SEÑORES JEFES, OFICIALES Y SOLDADOS:

Al llegar a la capital de la República, recibid los saludos entusiastas y patrióticos del pueblo chileno.

Aceptad la bienvenida que os da el Ejército y vuestro Jefe constitucional.

Todos vemos en vosotros el honor militar satisfecho, y la disciplina y la moralidad observadas al través de tres naciones, de vastísimos desiertos, de numerosas poblaciones y de fértiles campiñas, y de las montañas más elevadas de la tierra.

Ningún otro ejército hizo jornadas más extensas y difíciles.

Habéis dado pruebas de virtud que os ennoblecen y que ennoblecen a la patria chilena.

El orden público y el sosiego social confiados a vuestro cuidado, se mantendrán en Chile por vosotros y por vuestros compañeros de armas, y la causa que representáis, de respeto a las autoridades constituidas, triunfará aún en medio de los dolores y sacrificios que nos imponen las violencias y extravíos de la revolución.

Bien sabía yo que cumpliríais el deber, y que llegaríais a Chile después de haber probado a vuestros compatriotas, a bolivianos y argentinos, que ni las penalidades del desierto, ni los hielos de los Andes, ni las seducciones de los revolucionarios, quebrantarían vuestra voluntad y patriotismo.

Sois valientes y, porque lo sois, habéis ejecutado actos de moderación y de firmeza de que sólo son capaces los que defienden la justicia y el honor del Ejército chileno.

SOLDADOS:

El rumbo está trazado a vuestras virtudes y a muy nobles hazañas, si llega la hora en que sea necesario medir una vez más vuestro valor y disciplina.

Confío en vosotros.
Habéis sido los sostenedores del honor nacional y del poder constituido, y seréis los salvadores de la Patria y de las glorias de la República.

Santiago, mayo 17 de 1891.

J. M. Balmaceda


¡SOLDADOS DE LA DIVISIÓN CAMUS!

Acabáis de llegar al seno de la patria querida y el pueblo de Chile os aclama con júbilo sin igual.

Después de atravesar el árido desierto de Tarapacá, las inmensas llanuras de Bolivia y las pampas sin fin de la Argentina, después de cruzar con planta firme las nevadas cordilleras de Ascotán, de Uyuni y el paso majestuoso de los Andes chilenos, habéis llegado al término de la jornada para recibir la recompensa que la nación agradecida prepara a sus leales servidores.

¡SOLDADOS DE LA DIVISIÓN CAMUS!

Habéis merecido bien de la Patria y la Historia apellidará mañana a vuestra división, La División del desierto, La División de los Leales.

Habéis cruzado tranquilos y con la sonrisa en los labios inmensas leguas de desierto, desafiando animosos a los elementos que se oponían a vuestra marcha, pisando las candentes arenas de su suelo, cruzando impávidos las torrentosas corrientes de los ríos y hoyando con vuestra planta las nieves de esa cordillera cuyos picos coronados de eterna blancura se ostentan a vuestra vista para recordarnos siempre vuestro valor y heroísmo.

Héroes de la lealtad, habéis rechazado con noble indignación las ofertas que enemigos de la Patria os hacían a cada paso para que abandonarais vuestras filas y la noble causa que defendéis.

Héroes del sacrificio, habéis cumplido vuestra misión, y fuertes con la conciencia del deber cumplido, y animosos con la esperanza de que vuestro valor y vuestra lealtad sean bien pronto puestas a nueva prueba, habéis llegado al seno de los vuestros, donde os aguardaban, henchido el corazón de entusiasmo, el primer Magistrado de la Nación, todo lo que el país tiene de más grande en las ciencias, en las artes, en las letras, vuestros amigos, vuestras madres, hermanas, esposas e hijos, que se sienten orgullosos de saludaros con toda la efusión del alma.

¡NOBLES SOLDADOS DE LA DIVISIÓN CAMUS!

Yo que he compartido con vosotros durante 64 días consecutivos las penalidades de la marcha; yo que he sido testigo ocular de vuestros sacrificios, puedo decir con noble entereza a la faz del país y del mundo entero, que con vosotros está salvada la Soberanía Nacional, que con vosotros el orden quedará restablecido en poco tiempo más, volviendo para Chile el imperio de la Constitución, vilipendiada por una camarilla de traidores.

¡SOLDADOS DE LA DIVISIÓN CAMUS!

Repetid conmigo: ¡Viva Chile! ¡Viva la Constitución! ¡Viva el Excmo. señor don José Manuel Balmaceda!

Vuestro compañero y amigo

EDUARDO KINAST

JUICIO CRITICO

Agradeciendo la benevolencia a su autor, insertamos enseguida el siguiente juicio crítico que sobre nuestro trabajo ha publicado en EL COMERCIO de Valparaíso, de fecha 28 de julio, el erudito escritor y distinguido amigo don Eneas Rioseco Vidaurre.


UNA AMENA DESCRIPCIÓN

Nos ha recreado dulcemente el espíritu la lectura de la amena descripción que ha estado publicando LA NACIÓN de Santiago, en varios números, del viaje de la leal y heroica División Camus, desde Tarapacá a Santiago, en largas y penosas jornadas en le desierto, atravesando los territorios boliviano y argentino, para posar enseguida su planta audaz y serena, en la patria feliz del cielo azul, de brisas suaves y refrescantes y de las nevadas y altas cordilleras, que cual naturales fajas, forman la estructura de su situación topográfica en la América del Sur.

En Extracto de mi diario de campaña, el señor don Eduardo Kinast, digno oficial del Registro Civil de la Noria y erudito e inteligente escritor, nos ha revelado especiales dotes para el género narrativo, y también para las oportunas y chispeantes observaciones de tipos y escenas, tan comunes en travesías donde algo curioso se presenta a vista del ojo perspicaz del turista, que consagra sus recuerdos e impresiones en bien delineadas páginas o en el álbum de familia, linda reliquia de todo hogar ilustrado, en el que se aposenta el cariño y la virtud. Nada escapa a la investigadora pluma de Kinast, en esa gran jornada de los 2.000, en un trayecto interminable, por suelo extraño y con mirajes y perspectivas ingratas a sus nobles pensamientos, con episodios que en general o en conjunto, retemplaban su patriotismo y enardecían ese amor grande y puro por su bello Chile.

El señor Kinast ha sabido imprimir vivos y brillantes colores a los cuadros diseñados; a los incidentes de la marcha, a las fraternales demostraciones entre compañeros de armas, a la unión de todos los corazones chilenos, bajo una misma bandera y a esa lealtad y sacrificios en el vía crucis, reconocida, tan sólo comparable con la de Jenofonte y sus diez mil, en los tiempos heroicos de la antigua Grecia.

La narración es interesante y contiene no pocas originalidades, desde la salida de Tarapacá hasta el arribo de la división a Santiago, siendo objeto esos valientes, de afectuosas demostraciones en Bolivia, y de no pocos actos de hostilidad en la Argentina, venciendo a todas las pruebas, el indomable valor y la lealtad inamovible al Gobierno constituido, de los soldados de las estepas y del desierto, que comandó el denodado coronel Camus.

Reciba nuestras felicitaciones más sinceras el colega Kinast, por su notable trabajo narrativo.


ENEAS RIOSECO VIDAE


EJERCITO  DE  CHILE

Hoja de servicios del capitán (r) don EDUARDO KINAST

Fecha en que empezó
a servir

EMPLEOS

Tiempo servido
en cada uno
D
M
A
A
M
D
21



8


30



22




14
Enero



Junio


Agosto



Febrero


Septiembre


septiembre


1880



1880


1880



1881


1881


1881
Obtuvo despachos Supremos de Subteniente en la 3ª Cia. del Batallón Movilizado Caupolicán

Pasó a la 1ª compañía del mismo Batallón

Teniente de la Compañía de Granaderos del mismo Batallón

Obtuvo nombramiento de Capitán en la misma Compañía y  Batallón

Pasó agregado a la Plana Mayor del mismo Batallón

Ultima lista de revista de comisario de dicha Unidad, en poder de este archivo

CUERPOS EN QUE HA SERVIDO

En el Batallón Movilizado Caupolicán.
hasta el 14 de septiembre 1881       Suma
ES UN AÑO, SIETE MESES Y VEINTITRES DIAS.

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CAMPAÑAS, BATALLAS Y COMBATES EN QUE SE HA HALLADO:

Hizo la Campaña contra el Perú y Bolivia, encontrándose en las batallas de Chorrillos y Miraflores, efectuadas el 13 y 15 de enero de 1881.-

Esta hoja de servicios ha sido confeccionada de acuerdo con las listas de revista de comisario y relaciones nominales impresas de los combatientes de dicha Campaña.-

Santiago, 3 de agosto de 1942.-

IMPUESTO $ 2.-

                          Subsecretario                                     Archivero






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